En resumen
Inflammaging es el aumento gradual y crónico de la inflamación de bajo grado que acompaña al envejecimiento, incluso en ausencia de una infección o lesión evidente.
El término lo acuñó el inmunólogo Claudio Franceschi en el año 2000 para describir un hallazgo consistente: con la edad, los niveles circulantes de marcadores inflamatorios como la interleucina-6 o la PCR ultrasensible tienden a subir de forma sostenida, sin que haya una infección activa que lo justifique.
Varias fuentes alimentan este estado: las citoquinas liberadas por las células senescentes (el SASP), el envejecimiento del propio sistema inmunitario (inmunosenescencia), cambios en el microbioma intestinal y el ADN mitocondrial que escapa al citoplasma y activa vías de alarma antiviral como la cGAS-STING.
El inflammaging se asocia de forma consistente con la mayoría de las enfermedades crónicas relacionadas con la edad —cardiovasculares, neurodegenerativas, metabólicas—, lo que lo convierte en uno de los puentes conceptuales entre la biología básica del envejecimiento y la medicina clínica. La hs-CRP es el marcador que más se usa en la práctica para hacerse una idea de este proceso, aunque no es específico y sube también por otras causas.