En resumen
AMPK es una enzima que se activa cuando baja el nivel de energía disponible en la célula y, en respuesta, enciende procesos de reparación y ahorro mientras frena el crecimiento.
AMPK (proteína quinasa activada por AMP) funciona como el sensor opuesto a mTOR. Se activa cuando la proporción de AMP frente a ATP sube —es decir, cuando la célula está gastando más energía de la que produce, como ocurre durante el ejercicio, el ayuno o la restricción calórica—. Una vez activa, AMPK favorece la autofagia, estimula la creación de mitocondrias nuevas y frena la vía mTOR.
Es una de las razones por las que el ejercicio y el ayuno se estudian como palancas de longevidad: ambos activan AMPK de forma natural. La metformina, un fármaco antidiabético con receta, actúa en parte a través de esta vía, lo que ha motivado el interés por moléculas de venta libre como la berberina, que también la activan.
La evidencia de que activar AMPK alarga la vida es sólida en organismos modelo (gusanos, moscas, ratones), pero en humanos la relación se sostiene sobre todo en datos indirectos —los beneficios metabólicos bien documentados del ejercicio y de fármacos como la metformina—, no en un ensayo que mida directamente la activación de AMPK y la longevidad humana.