En resumen
Los senolíticos son fármacos o combinaciones de fármacos diseñados para eliminar de forma selectiva las células senescentes, aprovechando que estas dependen de determinadas rutas de supervivencia para resistir la muerte celular.
Las células senescentes activan rutas de supervivencia específicas (conocidas colectivamente como SCAP) que las protegen de la apoptosis. Los senolíticos bloquean esas rutas, empujando selectivamente a esas células hacia la muerte mientras dejan relativamente intactas a las células sanas. La combinación más estudiada combina dasatinib (un fármaco oncológico) con quercetina; la fisetina, un flavonoide, es otro de los candidatos más estudiados en modelos animales.
En ratones, eliminar células senescentes con estos compuestos mejora marcadores de función física y, en algunos modelos, extiende la vida media. Los primeros ensayos en humanos —en fibrosis pulmonar idiopática y en enfermedad renal diabética— se diseñaron principalmente para evaluar seguridad y viabilidad, y mostraron que es posible reducir marcadores de senescencia en tejido humano con relativa tolerabilidad.
Lo que todavía no existe es un ensayo humano de suficiente tamaño y duración que demuestre que los senolíticos retrasan una enfermedad relacionada con la edad o alargan la vida. No son un tratamiento aprobado para la longevidad en ningún país; su uso fuera de un ensayo clínico se considera experimental.