En resumen
La inhibición de mTOR es el bloqueo farmacológico de esta vía de crecimiento, típicamente con rapamicina o sus derivados (rapálogos), utilizada de forma establecida como inmunosupresor y en oncología, y estudiada de forma experimental para la longevidad.
La rapamicina se aisló originalmente de una bacteria del suelo de la Isla de Pascua y se usa desde hace décadas, con receta, para prevenir el rechazo de órganos trasplantados y, en formulaciones como el everolimus, en varios tipos de cáncer. Su mecanismo —inhibir mTORC1— es también el que ha generado más interés en el campo de la longevidad.
En ratones, es una de las pocas intervenciones que alarga la vida de forma reproducible en distintos laboratorios, incluso cuando se inicia el tratamiento ya en la vejez del animal, un dato poco habitual entre las intervenciones estudiadas. En humanos, un ensayo con un rapálogo a dosis bajas en personas mayores mostró una mejor respuesta a la vacuna de la gripe y menos infecciones respiratorias en el periodo de seguimiento: un resultado alentador sobre la función inmunitaria, no una prueba de mayor longevidad.
El uso de rapamicina fuera de su indicación aprobada para fines de longevidad es una práctica que ya existe en algunas clínicas privadas, pero no cuenta con la aprobación de ninguna agencia reguladora para esa indicación, ni en la AEMPS ni en la FDA. Requiere receta médica y conlleva riesgos reales de inmunosupresión, alteraciones del colesterol, llagas bucales y peor cicatrización, que deben sopesarse con un médico.
Vale la pena recordar
- Una de las intervenciones más reproducibles en ratones, incluso iniciada en la vejez
- En humanos: mejor respuesta vacunal en un ensayo, no una prueba de longevidad
- En España, medicamento con receta (AEMPS); sin indicación de longevidad aprobada en ningún país